Analizar un clásico como el Peugeot 504 es un compromiso. Porque después de veinte años de vigencia, cualquier especialista debe medir su pluma antes de encarar las críticas. Porque, más allá de las leves modificaciones externas que se fueron realizando a través del tiempo, la base del "504" es la misma de aquel que supimos admirar a fines de la década del 60. Lo que indica -claramente- que su creador, Pininfarina, sabía muy bien lo que hacía.
Es obvio que si lo evaluamos desde un punto de vista carente de sensibilidad, el "504" aparecerá ante nuestros ojos como un auto que conoció etapas de esplendor pero que hoy se muestra desactualizado en varios aspectos. Sin embargo, ello no fue impedimento para que el mercado argentino lo siga eligiendo y posicionando entre los tres o cuatro modelos más vendidos de la Argentina. Su equilibrio entre confort, prestaciones y precio es factor fundamental de su largo éxito.
Sevel Argentina. decidió hace, un tiempo, ampliar la gama de la línea "504" mediante la aparición de una versión "top" con la cola rediseñada. Pero la diferencia no sólo está en el remate de su tercer volumen, sino en el motor "505" que le otorga 8 CV plus y en su interior, rediseñado en Argentina por técnicos de fábrica. donde el panel de instrumentos gana espacio y el se entorno se transforma con un toque más actualizado.
El surgimiento del SRX no significa que el SR y SRD adopten las mismas características a excepción del panel frontal que es común a todas las versiones. No así el motor (en el caso del naftero) ni la cola.
A esta altura. tras un breve prólogo. consideramos atinado encarar la calificación de los distintos rubros en una escala de 0 a 10 y con precisión de medio punto para llegar. por ese método, al promedio final.
El volante de dirección es de diámetro exagerado, especialmente considerando que posee dirección servoasistida lo que facilita cualquier maniobra y habilita para utilizar un volante de 1,5 o 2 cm menos de diámetro, que a la vez simplificaría el acceso a la manija interior de la puerta del conductor, que es muy incómodo.
El selector de cambios está al alcance de la mano, salvo para aquellos extremadamente largos que encontrarán cierta dificultad en conectar la quinta marcha. Los apoyabrazos están a la altura correcta, la pedalera no ofrece problemas y hay suficiente espacio para descansar el pie izquierdo. Los comandos (nuevos) son accesibles aunque el brazo de luz de giro es corto y hace falta acostumbrarse para utilizarlo con naturalidad. Si fuma, el cenicero y el encendedor le traerán problemas por su ubicación.

De trompa, sin novedades
Instrumental: 8
El diseño de los instrumentos no es de última generación, pero tampoco desentonan. Las esferas son algo chicas con caracteres legibles. Dejando, de lado ese aspecto mejorable, el panel está lleno de agujas, algo a lo que la industria nos tiene desacostumbrados. De izquierda a derecha posee marcador de presión de aceite, voltímetro, nivel de combustible y temperatura de agua. Como para que el conductor se entere de todo al instante. Completan velocímetro, odómetros (parcial y total) y cuentavueltas. Luces testigo para freno de mano, posición, giro. altas y desgaste de pastillas de freno.

Espacio interior - Acceso: 8
El nuevo panel o plancha de instrumentos ha mejorado la habilidad del acompañante lo que redunda en mayores posibilidades de espacio atrás. El interior, en general, es habitable y cómodo así como el acceso por cualquiera de las puertas debido a su altura total. Las partes del motor son bastante accesibles ya que el vano motor es generoso.
Visibilidad - Luces: 6.5
Durante muchos años, el "504" fue un ejemplo en el rubro de visibilidad. Hoy, la tendencia a cinturas bajas y mucha superficie vidriada, lo ha ido desplazando lenta y progresivamente. En general es correcta pero con algunos puntos oscuros. Los espejos externos son de buen tamaño aunque el de la derecha merecería disponer de un panorama más amplio por medio de una superficie convexa. El área de barrido de los limpiaparabrisas podría ser un poco más amplia.
Equipamiento: 7
Bueno para un auto de su segmento y precio. Incorpora bloqueo central de puertas y tanque de nafta, tapizados símil pana con nuevo diseño de contrapuertas y butacas más anatómicas. Son tres de las novedades más destacables del SRX en relación con sus hermanos.
Insólita la llave de comando de luces de posición en la consola central junto a las teclas de forzador de aire, desempañador y baliza. Al modificar las funciones y diseño de los brazos sobre la columna de dirección, el contacto de luces tuvo que ser alojado allí. Las luces, altas y bajas, son más que suficientes corno para el tránsito nocturno a velocidades elevadas.

El 504 "top" en acción. El SRX demostrando su tendencia a sobrevirar ante un llamado de la dirección. Dispone de buena tracción por medio del diferencial tipo autoblocante
Climatización: 6.5
La contra del sistema de aire acondicionado del "504" era la cantidad limitada de salidas y la falta de una de ellas del lado izquierdo. Ahora, con dos centrales (similares a las del "505") y una en cada extremo del panel frontal, las cosas cambian. Igualmente la ventilación, en general, merecería un tratamiento más a fondo aunque las características inherentes a un diseño desactualizado, juegan en contra en el momento de buscar soluciones.
Motorización: 7
Poco se puede agregar a lo ya dicho del motor Peugeot 2.000 cm3. Archiprobado, sin inconvenientes de funcionamiento y con características convencionales para la época en que fue diseñado. Los 8 CV plus no le vinieron mal al SRX. Los 108 CV le dieron una velocidad final superior en 5 o 6 km/h y una mejor reacción con partida detenida o en procesos de superación de vehículos más lentos.
Durante los primeros 1.500 kilómetros se verificó un consumo de 200 cm3 de aceite bajo condiciones ruteras y a velocidades constantes de 160 km/h. A partir de allí, con los metales hermanados, no comprobamos consumo de lubricante. Relativamente elástico a partir de las 2.000 rpm aunque se siente mejor cuando la aguja supera las 2.800 rpm.

Perfil clásico. Pese a las modificaciones que se introdujeron a través del tiempo, el "504" se muestra básicamente similar al de fines de los '60. Sin embargo no ha perdido vigencia, algo que el mercado local dejó establecido
Aceleración - Reprise: 6.5
rácticamente 1 segundo más rápido de 0-100 km/h que las versiones de 100 CV. En elasticidad los valores no sorprenden, pero son correctos para un dos litros con 1.245 kilos de peso. La quinta marcha responde sin problemas a partir de los 80 km/h sin tironeos ni sobresaltos.
Velocidad máxima: 7
Casi 170 km/h para un 2.000 cm3. Para un motor que debe lidiar con un coeficiente aerodinámico poco pulido, no es poca cosa. Es una cifra interesante que entrega unos cuantos km/h respecto a lo que el "504" nos tenía habituados.

Monoálbero. Conocido por equipar al Laguna, es el mismo 2.0 litros de 115 CV (DIN)
Consumo promedio: 6.5
Viajando en 5ta a altas velocidades, los valores obtenidos durante los 5.500 kilómetros de pruebas ruteras, nos entregaron 15 litros cada 100 km crucereando 160 km/h. En cambio, a 90 km/h (comparativamente) se mostró algo más voraz con 7,5 litros para la misma distancia. La ciudad es otro aspecto donde no se manifiesta muy económico ya que el consumo va de los 12,7 litros y hasta 13,6 si el tránsito es intenso con largos períodos de detención y motor regulando.En el consumo normalizado a 120 km/h (otra de las cifras indicativas) necesita 10,2 litros para cada centenar de kilómetros.
Autonomía: 7.5
Gracias al nuevo tanque de 60 litros, la autonomía del SRX es adecuada a las distancias a recorrer en nuestro país. Si consideramos que a 120 km/h tenemos 588 kilómetros hasta reabastecernos, llegaremos a la conclusión que la autonomía está dentro de lo normal y un poco más.
Transmisión: 7
La conocida en todos los Peugeot. Siguiendo la tradición y sin puntos críticos destacables. Embrague de accionamiento y acople suave y buena tracción por medio del diferencial de tipo autoblocante, especialmente en el ripio, barro o a la hora de corregir una trayectoria.

Virtudes a la hora de frenar. Continuando con la tradición, el SRX hereda las virtudes de sus antecesores en lo referente a poder frenante y comportamiento sin vicios. En la foto, momento de la prueba de 90 a 0 Km/h con leve bloqueo (humito visible) de las ruedas
Comando de caja: 7
Al modificar unos pocos elementos del comando de caja, el selector de cambios es mucho más seguro que todos los Peugeot que manejamos hasta hoy. Si bien no tiene la justeza ideal, es más seguro y no se verificó esa desagradable costumbre que tenía la 2da velocidad de saltar del casillero correspondiente cuando la suspensión trabajaba sobre piso desparejo o "serruchado".
Equilibrio ideal para aquellos que gustan de un comando suave y los que prefieren uno más preciso. Sigue la filosofía Peugeot, pero ofreciendo más seguridad, en lo que se refiere a la incersión de cada marcha.

Dirección: 7
Como anotamos, el volante es de dimensiones algo exageradas ya que con sistema de servoasistencia pide uno de menor tamaño. El radio de giro es reducido en comparación al tamaño del auto por lo que resulta maniobrable y sin requerir de esfuerzos. El grado de asistencia es ideal -desde nuestro punto de vista- ya que el conductor mantiene un contacto sensibilizado y permanente con la trayectoria del auto a cualquier velocidad.
Existe, sin duda, quienes prefieren mayor suavidad en ese conjunto, pero indefectiblemente se paga impuesto cuando se circula en ruta a velocidades superiores a los 140 km/h.

Frenos: 8
Uno de los rubros donde siempre se destacaron los Peugeot, fue el de los frenos. Pedal firme, seguro, sin vibraciones ni pérdida de eficiencia. No mostró tendencias prematuras al bloqueo (para lograrlo es necesario esforzarse) y cuando se produce, en ningún momento abandona la línea recta, todo dentro de distancias más que coherentes. Tampoco notamos fatiga ante las exigencias constantes en caminos de montaña en descenso o ante bruscas frenadas a altas velocidades con intervalos menores a los 30 segundos.
Comportamiento rutero: 7
Una Mc Pherson adelante y un eje rígido atrás hablan de un auto convencional si a ello se suma la tracción posterior. Nada se ha modificado como
para que el comportamiento de las suspensiones y tenida del Peugeot hayan cambiado. Es estable tanto direccionalmente como en curvas veloces y sólo en caminos poceados, el tren trasero transmite vibraciones a las que se suman "zapateos" esporádicos.
Tanto en el asfalto como en el ripio o con piso mojado, los neumáticos colaboran eficientemente, incluso en el confort de marcha ciudadano. Nuestra unidad utilizaba Pirelli-P44 de medida 195/70.

Confort - Terminación: 7
Pese a que la terminación no es impecable y que existen plásticos (comandos, perillas, etc.) mejorables, el confort levanta el promedio del rubro. Ponderada por todos (usuarios de la marca y también por los otros) la suspensión del SRX no defraudará a sus compradores. Sigue los lineamientos de la casa francesa. Copia con suavidad y hace que los pasajeros se sientan cómodos aún sobre caminos irregulares.
Esta característica tan elogiada hace también que sea un vehículo "rolador" en curvas de baja y media velocidad con tendencia a irse de trompa para luego. tras un "llamado" de la dirección. transformarse en sobrevirante.
La terminación de algunos accesorios podría ser mejorada, pero en general es aceptable.
Capacidad del baúl: 7.5
Es de generosas dimensiones (460 dm3) y de piso plano con neumático de auxilio colocado externamente bajo el piso. Considerando la línea, la caída de la cola y de la tapa de baúl, la capacidad es más que correcta para un auto de su segmento. Cerradura poco accesible, apertura complicada y boca de carga alta.
Precio comparativo: 7.5
Si tomamos los autos fabricados en
el país en forma individual y analizamos su precio en dólares llegaremos (sin excepciones) a la conclusión que todos los autos son carísimos. Y es cierto. Pero como no podemos modificar las variables, lo criterioso es establecer parámetros comparativos y recién entonces analizar si su precio es lógico o no. El SRX sale airoso en el trámite de tanto pago, tanto recibo. Situación por la que todo usuario, comprador de automóvil cero kilómetro, debe pasar indefectiblemente.
Por Carlos Figueras
Fotos Miguel Tillous