| La presentación fue cuidadosamente preparada y un slogan presidió la campaña: "Comienzo de una nueva era". ¿Señala realmente el Dodge el comienzo de una nueva era? Entendemos que sí, porque el coche se aparta de las líneas tradicionales y porque muy pronto otras marcas seguirán el mismo camino.
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Acierto
Los hombres que tienen la responsabilidad de su producción y comercialización quisieron que el periodismo especializado fuese el primero en evaluarlos y fue así como en el acto de presentación de los mismos se les anticipó que sendos Dodge Polara estaban a su disposición.
 La medida no pudo ser más acertada y el personal técnico de Motor retiró de la planta de San Justo el coche que le había sido asignado. Nosotros lo conocíamos bien porque lo analizamos en el acto del Hotel Presidente y porque habíamos leído minuciosamente la literatura preparada a ese efecto. Pero no contábamos con la curiosidad del público.
Cada vez que lo estacionamos encontramos, a nuestro regreso, una nube de personas deseosas de interiorizarse de sus características y, justo es reconocerlo, el primer fallo lo dio ese público, tanto de la Capital como del interior. El juicio resultó favorable en cuanto a su aspecto, tanto interior como exterior. Sobre todo le gustó a la gente comprobar que la industria automotriz argentina no se duerme y que avanza sin pausa en el camino del perfeccionamiento.
En la ruta nos paró la policía caminera y cuando temerosos, preguntamos qué falta habíamos cometido, el sargento, con una sonrisa nos tranquilizó. Sólo quería ver bien de cerca al Polara. En una palabra, que la inquietud fue general.

La carrocería es a prueba de agua y polvo. La hermeticidad es total y en ningún momento se produjeron filtraciones aún transitando por zonas arenosas o muy polvorientas
¿Es realmente un auto nuevo?
Esta es la primera pregunta que nos formulamos cuando dimos comienzo al test. Y la respuesta, afirmativa, surgió de inmediato.
Se trata, sin ningún género de duda de un auto nuevo, construido con un nuevo concepto, con una mecánica prácticamente igual a la del Valiant IV pero que en el Dodge se comporta diferente.
No nos vamos a detener en la descripción externa del vehículo porque cuando este número de Motor esté en la calle, varios cientos de Polara ya estarán circulando. Destacaremos, eso sí, que se trata de un diseño propio y sobre todo con una característica bastante común en los modelos americanos más recientes: la carrocería se ensancha en la parte posterior.
 El coche aparece así muy macizo y ese detalle obligó a modificar el puente trasero, ahora más robusto. Por otra parte algunas reformas de detalle en la suspensión y la distinta distribución de masas han hecho del Dodge un auto más confortable y de mejor tenida que el Valiant IV.
La gente lo ha calificado como "auto grande" pero el concepto es erróneo porque si bien parece grande, no lo es más que su antecesor. Al manejarlo aquel complejo desaparece. Es muy dócil, fácil de estacionar, le sobra motor tanto en baja como en alta y en general todo en él es funcional.
El coche que recibimos tenía poco más de mil kilómetros y fue de los primeros en salir de la línea de producción. Ese hecho, que a veces tiene importancia, en nuestro caso no gravitó pues no aparecieron las fallas típicas de los nuevos autos.

El baúl de los Dodge es increíblemente espacioso. No se llena nunca. Es esta una característica distintiva de los productos Chrysler acentuada en el Polara. Las señoras con chicos estarán de parabienes. Cabe hasta el cochecito Hay algo que agrada y sorprende en el coche y es su gran espacio interior. Caben seis personas cómodamente ubicadas, con las piernas bien estiradas y flexionadas. El conductor maneja descansado, en una posición correcta, con un volante de diámetro más bien reducido. Los pedales están bien ubicados, son de accionamiento liviano y suave y la palanca de cambios, de recorridos más bien cortos, nos impresionó favorablemente. Lo mismo nos pasó con el tablero, completo y funcional, con instrumental a aguja.
Las puertas son de una generosa amplitud y el baúl, siguiendo una tradición Chrysler, excede todo lo imaginable.
En tren de elogios tenemos que decir que la visibilidad es óptima y que los brazos de los limpiaparabrisas siguiendo una norma estadounidense han dejado de ser cromados para evitar el encandilamiento y aumentar la seguridad. Con ese mismo criterio ha sido diseñado el espejo retrovisor, dotado de un soporte de doble articulación que permite una correcta regulación y brinda también un máximo de seguridad.

El Polara en la pista de pruebas de Chelsea, Detroit, donde fue sometido a exhaustivos ensayos por el volante norteamericano Scott Harvey de Chrysler Corporation Salgamos a la ruta
Teníamos mucha curiosidad por comprobar su comportamiento en ruta, después de haberlo rodado alrededor de mil kilómetros en el radio urbano y la primera sorpresa no las dio el consumo. Habíamos llenado el tanque en una estación de servicio de Palermo, desde donde nos dirigimos a Once. De allí fuimos a Quilmes, entramos al centro de la ciudad para realizar algunas diligencias y luego continuamos hacia Mar del Plata con ánimo de llegar en el día a Bahía Blanca. En el ACA de Samborombón paramos a cargar nafta y ¡oh sorpresa! solamente entraron 14 litros.
Esa característica de gran economía se repitió durante los 5.000 kilómetros de prueba, aun en alta velocidad.
Nuestro coche acusó un ligero zumbido de diferencial, inconveniente que se repitió en las primeras 50 unidades pero que fue rápidamente subsanado en la línea de producción. También se nos bloqueó frecuentemente el disco de freno delantero izquierdo y salvo estos detalles y algún burlete que se despegó, todo anduvo a satisfacción.

Si levantamos el capot del Polara nos encontramos con un viejo conocido: el 6 cilindros inclinado llamado Slant Six en el Valiant Slant Power en la nueva versión. La planta motriz de eficiencia probada, acusa ahora algunos caballos más sin desmedro de su economía en el consumo de combustible
Es muy veloz
El auto es muy veloz, quizá demasiado veloz, pues con la relación de 3,07 a 1 de diferencial excede cómodamente los 160 kilómetros por hora. Es cierto que los frenos a disco adelante han mejorado notablemente un aspecto que preocupa siempre en un automóvil y que la tenida es más que aceptable, pero al auto hay que aguantarlo a 160 kilómetros...
De todos modos, si se lo conduce con mano hábil puede pegársele fuerte, sin temor a sorpresas.
El nuestro aflojó un poco de amortiguadores y no sabemos si por esa causa o por una razón de diseño, tenía tendencia a zapatear, aunque no mucho. Pero de todos modos dobla bien aun a fondo y el motor pese a ser de carrera larga, no acusó vibraciones o fatiga. Su ronroneo es suave y agradable y quedando acelerador, siempre tiene resto.

El diseño de la parte posterior del vehículo sigue la tendencia de la industria norteamericana. La carrocería se ensancha a partir de las puertas traseras. El coche aparece así muy macizo y la tenida sobresaliente
Le sobra seguridad
Cuando hablamos de tenida y de frenos entramos en un terreno demasiado trillado y la crítica, si es adversa, parte de la base que el coche va a ser manejado con exigencias deportivas, cosa que no ocurre en la práctica. Y entonces, si tomamos como punto de referencia a un conductor normal, tenemos que concluir que al Dodge le sobra seguridad en todo sentido.
Muy bien en la montaña
Y llegamos al final de este comentario con una referencia a su comportamiento en montaña. Le sobra motor, la primera, aun en situaciones extremas, prácticamente no se usa y el coche es muy manuable. Como aquélla es sincronizada resulta fácil de colocar.
Como la suspensión delantera es a barras de torsión y la trasera a elásticos semielípticos, todo el conjunto es más bien rígido pero apenas el auto camina desaparece todo amago de aspereza, aunque a 120 kilómetros, por ejemplo, se siente el golpe que producen las juntas de dilatación del hormigón.
Pero frente a esos pequeños detalles tenemos que felicitarnos que Chrysler-Fevre nos haya brindado este buen producto, precursor seguramente de otros no menos nobles y que realmente señala el comienzo de una "nueva era".
Los cuatro modelos Dodge
|
|
Coronado y Polara |
GT |
Valiant |
| Frenos (*) |
Delanteros |
Disco |
Disco |
Tambor |
| |
Traseros |
Tambor |
Tambor |
Tambor |
| Capacidades |
Tanque de combustible |
68 litros |
| |
Cárter motor |
3.8 litros |
| |
Sistema de enfriamiento |
12.3 litros |
| Caja de cambios |
3 velocidades sincronizadas |
Si |
- |
Si |
| |
4 velocidades sincronizadas |
- |
Si |
- |
| Puente trasero |
Dana 30 |
3.071:1 |
3.31:1 |
3.071:1 |
| Neumáticos |
|
7.35 x 14 E 70 70 x 14 6.40 x 13 sin cámara
|
(*) Con doble circuito y warning ligth |