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Road Test Nro 962
Peugeot 505 SR II
Lo mejor, hasta el presente
Revista Su Auto Nro 52. Agosto de 1985
Publicado en Test del Ayer en Septiembre de 2025 |

Foto coloreada por IA Gemini
Lo del título es verdad, aunque también es verdad que a esta redacción aún le quedan por probar el Renault 18 GTX, la Cupé Renault Fuego y el Ford Sierra en sus dos versiones
El 505 había sido testeado cuando su aparición, en los primeros tiempos de la fusión entre Fiat y Peugeot. Resultó una experiencia entusiasmante, sobre todo porque era la primera unidad de la marca francesa que el cronista probaba.
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Hoy, es lo que era y mucho más, con su caja de quinta, encendido electrónico, el cebador automático y el compensador automático de revoluciones cuando funciona el aire acondicionado. Y también con los nuevos dispositivos de apertura y cierre simultáneos de puertas, la coqueta consola de techo, la traba de la tapa para la carga de combustible y un restyling en detalles cosméticos que le agregan atractivos, sobre todo la pintura bicapa, una excelente protección a la par de una terminación excepcional.
 El Peugeot 505 SR II es a la fecha, el automóvil con mayor tamaño interior y capacidad de baúl del mercado. Por supuesto, cuatro pasajeros viajan con comodidad absoluta, y cinco con un poco menos, pero muy poco. Hay espacio de sobra a lo largo, a lo ancho y a lo alto, como diría el ministro Caputo (o Sapag).
Para quien maneja, todo es armonía. Buena regulación del asiento hasta la posición exacta en que todo está bien. Tal vez haría falta, a la luz de lo ofrecido por la competencia, una regulación de altura y un ajuste lumbar, pero el cronista no pudo notar la ausencia de estos ítems en la confortable butaca francesa.
Los pedales están distribuidos a distancias lógicas para manejar en forma normal o deportiva. Existe un apoyapie a la izquierda realmente Importante, a la altura del pedal de embrague y junto a este, que permite desplazar el pie rápidamente en caso necesario, y encontrar un punto de apoyo cuando se dobla a velocidades altas, constituyéndose en un descanso cuando se viaja en las largas rectas de los caminos nacionales.
Adecuado tamaño de volante, tablero completísimo, entre agujas y luces, sin llegar a las exquisiteces electrónicas más modernas. Como en todo automóvil que tiene muchas cosas, resaltan un
poco las que faltan, y aunque parezca un crimen de leso prestigio mencionarlas, mejor hacerlo de una vez para seguir hablando bien del auto. pero atención, que esto es con toda la subjetividad del mundo.
A juicio del cronista, le haría falta cambiar de ubicación al encendedor, que para el conductor queda escondido detrás de la palanca de cambios; un espejo retrovisor exterior del lado derecho, aunque este es el que rompen los chicos cuando se estaciona en la calle; una traba desde el habitáculo para el baúl, cuya cerradura exterior es demasiado sencilla o los cacos se han especializado mucho en Peugeot; un espejo de cortesía también en la visera izquierda para las damas que manejan (y algún que otro barbudo también), y un cenicero para la mano izquierda. Este último, que el cronista recuerde, no existe en ningún auto de ninguna parte, de manera que la marca que lo coloque tendrá una primicia mundial. Como después algún lector escribirá para aclararlo, cabe mencionar que sí, se pensó en los autos con volante a la derecha para los países que aún tienen circulación por la izquierda. A esos les falta el cenicero a la derecha.
En tren de reclamos el 505 estaría mucho más completo también con un poco más de potencia. No porque le falte, sino porque el auto es perfectamente capaz de asimilarla y aprovecharla. La que tiene es suficiente para un vehículo de gran categoría en el orden local. Con respecto al primer 505, se han encontrado mejoras leves en aceleración y velocidad máxima, una resultante de la combinación de encendido electrónico y neumáticos con que estaba dotada la unidad probada. En este caso, eran los italianos radiales textiles, muy confortables y seguros en lo mojado y compartiendo méritos con el encendido en lo relativo a consumo. En ciudad la mejora fue espectacular y en ruta sólo pudo hacerse una medición comprendiendo una travesía a 130 kilómetros por hora plus, las pruebas de aceleración y los kilómetros lanzados en cuarta y quinta. a favor y en contra del viento.
No se pudieron realizar pruebas a velocidades sostenidas porque al completar las primeras, el cronista fue asaltado, despojado de auto, dinero, cronómetro anotaciones, entre otras cosas. Y parece que Sevel tardará un rato en atreverse a prestarle otra unidad a Su Auto. Incidentalmente, a tres cuadras de lugar del hecho, como consignan las crónicas policiales, los mismos amigos de lo ajeno atracaron en un semáforo a otro señor que también resultó huérfano de su Peugeot 505, de manera que si por casualidad este ejemplar es leído por tan industriosa gente, sería sumamente interesante conocer el porqué de sus preferencias por el 505 y el resultado de sus propias experiencias. No sería demasiado pedir, ¿no?. 
Pero mejor volver a las pruebas. La mejor aceleración 0/100 se obtuvo en primera y segunda, tirando los cambios a 7.500 rpm, lo que es una exageración ya que, aunque se obtuvieron 12 segundos, 84 centésimas, utilizando menos vueltas y la tercera, se consiguieron excelentes 13s 11/100.
En velocidad, con la quinta se llegó a promediar 162 kilómetros por hora, y con la cuarta 169, suficientes para las rutas que se transitan en el país. En cuanto a consumo, en la ciudad promedió 9,05 kilómetros por litro y en la ruta, con las características apuntadas, 9,8 kilómetros por litro. También muy bueno, a juicio del cronista, y absolutamente mejorable en condiciones normales de uso.
Establecidas ya algunas de las respuestas a tos interrogantes más angustiosos por parte de los eventuales usuarios, corresponde pasar a otros ítems. La suspensión es excelente. Durante todo el tiempo el 505 se mostró firme y seguro, al tiempo que su andar resultaba gratamente blando. Describir esto no es fácil, porque generalmente un auto con buena tenida sacrifica algo de comodidad, en razón de la mayor dureza en resortes y amortiguadores que requiere el tener las ruedas pegadas al piso cuando el manejo es alegre.
Es indudable el gran equilibrio logrado en tales elementos más los neumáticos, por que el cronista arriesgó algo más de lo prudente en varias curvas -sobre todo de las veloces- y el auto parecía que pedía más ...mientras su esposa ni se daba cuenta. Y conste que es un buen patrón de medida. O patrona. De allí la conclusión de pedir más potencia. Ni pensar cuando el año que viene el 505 traiga los 20 caballos extra y la suspensión trasera independiente que, si las antenas periodísticas no funcionan mal, Sevel se propone agregarle. En tal sentido, estará completo.
 Es también importante el detalle de seguridad extra para cuando se transportan niños y que se agrega a la ya habitual traba antidescuido: es un interruptor que bloquea el sistema eléctrico para alzar o bajar lo vidrios traseros. En este tipo de accesorios, se manifiesta también importante el poder regular desde el tablero la altura de los faros delanteros, según sea la carga transportada. Otro más es el econoscopio que, por las razones apuntadas no fue obedecido, ya que se pensaba efectuar una prueba posterior utilizándolo con el debido respeto, a fin de establecer las economías obtenibles.
La caja de cambios tiene un accionamiento de la palanca muy preciso, aunque debería hacerse algo con el sistema de varillaje o con los soportes, ya que cuando se transita en terrenos donde el tren trasero tiende a zapatear (cruces de vías, caminos tipo tabla de lavar), puede ocurrir que el cambio salte provocando más de una situación incómoda. De todos modos, ese es un problema que la suspensión independiente eliminará.
Siguen siendo muy prácticos los sistemas de apertura o cierre eléctricos de las ventanillas en las cuatro puertas, y del techo corredizo. Su botonera junto a la luz interior en una consola de techo, forman un conjunto atractivo y totalmente al alcance de la mano.
El sonido cuadrafónico de la dupla radio AM/FM - pasacassettes con autoreverse, es realmente espectacular, pudiendo los pasajeros regular la dirección e intensidad a la cantidad de decibeles preferible o soportable. Un cassette de Benny Goodman con Gene Krupa en la batería, a pleno volumen, puede llegar a hacer bailar al auto. Sobre todo con su "ópera magna", "Canta, canta, canta'. Pero esta revista no es de música.
Los frenos son también muy buenos, sin vicios ni desfallecimientos. Las gomas ayudan a frenar sin bloqueos y la válvula compensadora funciona correctamente para mantener el auto nivelado y apoyando siempre las cuatro ruedas. Otras alegrías del diseño, son la caja de fusibles a mano y la forma rápida de poder cambiar alguna lámpara que se queme. Ello no ocurrió durante el breve test efectuado, pero es bueno saber que no hace falta ninguna especialización en una emergencia.
Para resumir, y antes de pasar a las opiniones de los propietarios, es un gran auto, con líneas sobrias, clásicas y muy agradables, de muy buen andar, con una gran comodidad interior y una terminación impecable. Además y en su rango, es económico en manejo normal y puede serlo mucho más aprovechando el econoscopio. Puede ser que cuando venga el nuevo modelo, la gente de Sevel ya se haya olvidado del destino que tuvo éste y se anime a facilitar otro. Al cronista, aunque sea de vez en cuando, le gusta andar en un buen auto.
Raúl Pellegrino

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VELOCIDAD MÁXIMA 169.000 KM/H
En 4ta


La opinión de los usuarios
Aníbal Westrepp (ejecutivo): hasta ahora, bien. Es un auto de buen rendimiento y el consumo, es 10 puntos. Mi modelo es un SR '83 y ha rodado muy poco, tan sólo 4.200 kilómetros, aún está en garantía aunque a pesar de ello, lo llevé al service del A.C.A. por un pequeño problema que tuve. Allí me dijeron que al revisar los amortiguadores, encontraron extremadamente "blandos" los del lado izquierdo y que la vida útil de éstos estaba limitada a unos 10.000 kilómetros.
Surgió en estos días, una dificultad en el tren trasero, un problema de recorrido en el tren cuando el auto dobla, creo que un inconveniente de amortiguación está prácticamente descartado, tal vez sea la transmisión. En general es un vehículo muy bueno, no tuve ningún problema realmente importante ni de motor ni mecánico. No tengo quejas sobre el 505 aunque el pasacassette, a mí personalmente no me resultó; es un BGH.
Uszer Wassermann (comerciante): es un vehículo muy bueno, pero me siento un poco extraño puesto que estaba muy acostumbrado a mi coche anterior que era un Ford Falcon Sprint y encuentro muchas diferencias. En cuanto a la bondad mecánica del auto, es excelente, muy superior. Hace poco que lo tengo y recién lo ablandé en un viaje hasta Mina Clavero, el rendimiento fue óptimo; no tuve ninguna falla y a pesar de que no tiene un gran kilometraje -menos de 4.000-, puedo adelantar que es un auto con muchas bondades.
Jorge A. Freire (abogado): si me preguntan porqué lo compré tengo que decir que simplemente porque me gustó la línea. Tiene detalles de alto confort, es un auto bien pensado, bien balanceado. Lo único que me hubiese gustado es que venga equipado con caja de cambios automática. Hace apenas unos días que lo retiré del concesionario y pienso que una de las cosas más importantes que tiene es lo silencioso que es en ruta.
Gonzalo Rodríguez (comerciante): si tengo que empezar a hablar de este auto tengo indefectiblemente que referirme prioritariamente al confort, es de primera. Comparativamente con mi anterior vehículo, un Toyota coupé, es un poco más gastador en cuanto al consumo de combustible. Lo tengo desde mayo del '84 y tuve un curioso inconveniente con la correa del ventilador que era inadecuada, le habían colocado una de Fiat 123. Pasando al motor, la junta de tapa de cilindros estaba mal apretada y me pasaba agua, tuvieron que cambiarla.
Mi auto tiene un problema que aún después del primer service, no han podido solucionar: queda en autoencendido. En general es un buen auto, cómodo y fácil de estacionar, pero considero que no es ágil y en comparación con mi anterior automóvil, no es muy económico.
Daniel Alvarez (empresario): mi Peugeot, en consumo rinde bastante bien, me da más o menos 180 kilómetros con 20 litros. En cuanto al confort está en los 10 puntos. La suspensión es incomparable, es una barbaridad, no tiene igual. Para mí es el coche ideal, este es el tercero que tengo y nunca tuve problemas, es el modelo SR 2. La radio y el pasacassette andan bien, cosa que no me ocurrió con los dos modelos anteriores. Creo que le falta un poquito de potencia al motor, puesto que en ruta me cuesta sobrepasar a otro vehículo.
Ariel Shen (periodista): es sin dudas un auto excelente, tiene un muy buen rendimiento y a pesar de que lo uso poco y de que lo tengo hace apenas un mes, no tuve ningún problema. Su consumo es óptimo y tiene una buena aceleración. No tengo quejas al respecto ni ninguna sugerencia para que se lo mejore, puesto que considero que es un auto sumamente completo.
Alberto Hugo Cando (periodista): me parece un auto muy bueno, da lo que propone, es altamente confortable. Lo anduve sólo aquí en capital, no pude todavía chequearlo en ruta pero anda bien, tiene nada más que 1.500 kilómetros y recién le he hecho el primer service. Hasta ahora va todo normal, funciona todo correctamente. Es un logro de la tecnología moderna, sumamente completo, no creo que le falte algo, tendría que entrar en sutilezas que no tienen mucho sentido. 
Vea también
Road Test del Peugeot 505 SR
Revista
Corsa Nro. 815. Enero de 1982
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