| Ya han sido cumplidas las 1000 HORAS EN LA CIUDAD con el Di Tella 1500. La prueba, controlada y programada por Parabrisas ha llegado a su fin con el éxito esperado. Con esto se da por finalizada una de las pruebas de "endurance" a la vista del público más importantes del mundo, en la que aquel ha actuado como control oficioso de la precisión de ella.
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La idea, pensada y trabajada desde un principio sobre la base de reproducir en corto tiempo un año de uso, ha logrado su objetivo a través de 1000 horas de conducción ciudadana, en la que se han reproducido las circunstancias normales de uso del automovilista término medio dentro de la ciudad de Buenos Aires.

El Di Tella en la ciudad: tiros, bombas (y no de combustible o aceite), policía, paros, inundaciones, multas, y por supuesto, los infaltables y ultrarigidos Zorros Grises, esta vez en la Provincia, transformados todos en los peores enemigos del éxito de la prueba
Condicionado por la idea primaria, la elección del circuito a recorrer durante el tiempo de la prueba, se centralizó en calles y avenidas de intenso tránsito, tomando zonas céntricas comerciales y accesos a la ciudad desde la provincia.
La elección del automóvil fue tal vez el caso más difícil en la programación de la prueba, desde el momento en que la fábrica que lo produce tiene, según el sistema empleado por Parabrisas, ingerencia directa en los servicios y abastecimientos del automóvil. Luego, en la prueba de 1000 HORAS EN LA CIUDAD, la responsabilidad del correcto comportamiento del automóvil recae sobre la empresa fabricante. Siam Automotores demostró una gran confianza en su producto y en la calidad de sus servicios al poner el automóvil y estos últimos a disposición de la prueba.
La importancia de esta prueba debe medirse en la experiencia obtenida de ella, experiencia que se traduce para el público en un excelente ejemplo de lo que puede esperarse del automóvil. Como dato puramente ilustrativo diremos que en la programación y realización de la prueba han intervenido en total cuarenta personas, de las cuales doce eran conductores, con su sistema especial de relevos y reservas.

Sábados Circulares en Canal 9. El Di Tella en los televisores Desde la iniciación de las 1000 Horas, en Plaza Once el día 18 de mayo a las 24 hasta el día 29 de junio a las 16, el Di Tella rodó y rodó.
Los primeros días de marcha fueron algo irregulares en su precisión de pasada por los puntos de control. Esto estaba previsto en el plan de prueba, desde el momento en que se consideraban los diez primeros como chequeo del circuito definitivo.
El deporte nacional consistente en levantar y cerrar aceras sin un fin aparentemente premeditado obligó en varias ocasiones a apartarse de la ruta establecida. Otras, factores que impidieron el paso repetidas veces en la zona céntrica fueron el tránsito de conocidos personajes -calles cerradas por la policía- y aniversarios de hechos históricos en los cuales el centro quedó prácticamente cercado por varias horas. Estas ocasionales desviaciones no atacan en ningún momento el espíritu de la prueba, que consiste esencialmente en transitar sin detenerse, salvo en las ocasiones preestablecidas para carga de combustibles y lubricantes, engrases, rotación de neumáticos, etc.
 Todos los servicios del automóvil se realizaron de acuerdo al plan de services que aparece en el manual del conductor del Di Tella 1500, inclusive la rotación de cubiertas. De un modo u otro, el promedio diario de detención del automóvil es de 127 minutos cada veinticuatro horas, que a través de las horas de marcha dan una cifra de 88:43 horas en total. Los promedios obtenidos no son estimativos. Responden a registros reales en los discos del Tacógrafo instalado en el Di Tella de prueba.
Durante la corrida no se registraron afortunadamente, accidentes ni siquiera rozaduras de importancia; solamente uno o dos inevitables raspones, producto lógico de la gran concentración de automóviles, camiones y ómnibus por la que tuvo que abrirse paso el Di Tella.
Varios incidentes surgieron inevitablemente en las 1000 HORAS, ninguno de importancia y algunos risueños, como el momento en que se convirtió en transporte policial el día 31 del paro general del mes de mayo.
Otros no tan risueños, como los planteados por algunas municipalidades de la zona del Gran Buenos Aires, luego de pasar treinta y cinco días seguidos por el mismo lugar. De todos modos, ninguna circunstancia llevó a una detención mayor de dos horas, siempre por motivos de orden de tránsito y municipales.
 De acuerdo con lo marcado en el odómetro del Tacógrafo instalado por Parabrisas en el Di Tella el kilometraje total de la prueba ascendió a 23.504 y los tiempos de detención y marcha sumaron respectivamente 88 hs. 43' y 1000 horas. El porcentaje del tiempo detenido y siempre controlado del automóvil durante 1000 horas fue del 8,81 por ciento.
Estas 88 hs. 43' (5323 minutos en 60.000) deben subdividirse de la siguiente manera:
Cambio de choferes 250 cambios a 10' c/u. . . . . 2500'
Abastecimiento de nafta 123 cargas a 5' c/u. . . . . . . 615'
Services generales de acuerdo a manual 20 services promedio 30' c/u. . 600'
Detenciones de tránsito Promedio 38' por día . . . . . . 1608' Todo quedó registrado en discos de Tacógrafo que obran en nuestro poder.
A través de ellos y de las propias observaciones de los componentes del equipo técnico de PARABRISAS se ha logrado un panorama completo y muy acertado de la forma en que ha sido manejado el automóvil por cada uno de los doce choferes que lo tuvieron a su cargo durante las 1000 horas. Así hemos visto que salvo contadas excepciones, el automóvil ha sido conducido de una manera muy profesional en el buen sentido de la palabra. Se han respetado los tiempos y las velocidades para los cambios de marchas, se ha cuidado la suspensión y diversos elementos del automóvil que pudieran sufrir con el mal trato.

Ultimas instrucciones a los primeros conductores, minutos antes de la 0 hora del día 19 de mayo. En estos momentos se inicia la prueba de los 1.000 Horas de la Ciudad
Nos vemos en la obligación de decir que los conductores de las 1000 HORAS han sido gente que ha empleado el buen criterio para conducir y no exponer al Di Tella a esfuerzos innecesarios.
Durante las 1000 HORAS, que se cumplieron con gran precisión, el automóvil sufrió algunos daños de menor importancia. Los relativos al automóvil fueron una filtración en la base del parabrisas que ablandó el material de que está hecha la bandeja inferior del tablero y la descompostura del velocímetro, arregladas ambas durante la marcha. Nada más en 23.500 kilómetros.
El promedio de marcha total fue de 23,504 kilómetros por hora, con un consumo de combustible que oscila en los 10 kilómetros por litro, con el carburador regulado económico. Las bujías empleadas durante el total de la prueba fueron Champion U M 2 Y para la conducción en ciudad a baja velocidad y Champion N 5 para las pruebas de dinamómetro antes y después de las 1000 HORAS.

El Di Tella sometido a pruebas de potencia en el dinamómetro Clayton de Viel Temperley y Victorica
Los resultados de las comprobaciones de laboratorio muestran poco desgaste general del automóvil, lo mismo que la inspección realizada por los técnicos de PARABRISAS en el automóvil mismo, cierres de puertas, levantavidrios, limpiaparabrisas, radio, lavaparabrisas, etc. Todos estos elementos demostraron un buen comportamiento y un escaso desgaste, lógico producto de 23.054 kilómetros.
Las pruebas de dinamómetro y demás, fueron realizadas, como anteriormente, en el local que Viel Temperley y Victorica disponen en Jorge Newbery 1751, Capital Federal. El dinamómetro fue manejado por el representante de la firma importadora Antonio Panizza, señor Ayerza. A todos agradece PARABRISAS por su cordialidad y cortesía.

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