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Cada aparición de una nueva versión de la coupé Taunus, trae aparejada una singular expectativa. Desde
su debut en el mercado nacional, la Taunus ocupó inmediatamente el
sitial reservado para aquellos autos que, aún siendo estrictamente
de línea, inspiraban tendencias de modelo especial o "Top of
the Line". Además suponemos que las razones también había que
buscarlas dentro del arraigo de la marca en nuestro medio en el
hecho de ser el único vehículo de ese tipo en la categoría de los
"dos litros" o quizá por tratarse de la única coupe
"fastback" del país.
Todo esto viene a cuento de que en los muchos kilómetros que recorrimos con nuestra Taunus SP-5 nunca pasó desapercibida.
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Era común parar en cualquier estación de servicio y que después de la frase de rigor nuestra -"Llénelo, por favor"-, el operario comenzara con sus alabanzas: "¡Fffaa!, ¡que buena que está!. ¿cuanto anda...?", en los casos más comunes. "Esta debe se la más linda de todas las coupés que salieron", abundaron otros. "Seguro que anda como una bala", apuntaron los menos. Estos comentarios aislados, junto con las numerosas y lánguidas miradas de la gran mayoría de los que pasábamos en la ruta, nos inclinarosn a pensar que, sin duda, la coupe Taunus ocupa un lugar no solo perfectamente definido, sino también apreciado por un vasto sector del público.
Por ello lo de las alabanzas, comentarios, miradas y por supuesto, la expectativa...
El centro de la misma es la incorporación de una nueva caja de velocidades de cinco marchas (por eso lo de SP-5) lo que no hace más que actualizar mecánicamente un diseño probado y confiable. Pero como es tradicional en Ford, la novedad mecánica trajo
cambios. Retrotrayéndonos a otras presentaciones de distintas
variantes de la coupé Taunus confirmamos esa tendencia.
Es
cierto que la adaptación de una caja de cinco marchas propone una
alternativa distinta y con la inclinación deportiva a través de
una mejor utilización de la potencia, pero en este caso la caja
con quinta no apuntaba solo a eso. Una observación a priori (que
cualquier desprevenido conductor puede sorprenderse al comprobarla)
nos permitió apreciar que a 4.000 rpm en quinta, el velocímetro indicaba 160 Km/h. Error mayor o menor del instrumental, una cosa
era asegurar con el motor "apenas ronroneando" se viajaba
-por lo menos- a más de 150 Km/h. Una diferencia apreciable con la
versión anterior (GT/SP), que para alcanzar esa velocidad
necesitaba al menos unas 500 vueltas más en cuarta velocidad.

En viajes largos, la "compañia" de la cupé resultó muy cómoda. En ello incidió en forma determinante el aumento de los elementos de confort
Ventaja
desde el punto de vista del confort de marcha que se traduce en un
andar más silencioso y confortable en general, exento de
vibraciones y sereno.
Indudablemente también eso redunda en una mayor vida útil del motor y aunque a esto no hayamos podido comprobarlom prácticamente, la "ecuación" está al alcance de un niño... Además, un girar más tranquilo del motor, disminuye también las posibilidades de fallas más o menos inmediatas.
Por
otra parte la incorporación de una segunda velocidad más larga
(en la caja de cuatro era de 2.13:1 y en este caso es de 1.91:1) hace que la agilidad del auto resulte manifiesta. Es cierto que se
perdió un poco de aceleración respecto del modelo precedente, pero
también esta es más progresiva y suave, registrándose, no obstante
valores importantes de salida.
Una
particularidad que presenta la incorporación de la quinta
velocidad, es que debido a ser una sobremarcha muy larga (0.82:1) tiende a
ser difícil de "tirar" ante condiciones adversas
(trepadas, viento en contra, etc), por eso la velocidad máxima es
esas condiciones se alcanza en cuarta. De todas formas se justifica
como la incorporación mecánica más importante que adopta la
Taunus, justificación que se afirma cuando hablamos de consumo.
Por
ejemplo, en el modelo inmediato anterior eran necesarios 16 Lts de
combustible para cubrir los 100 Kilómetros a 140 Km/h, en este caso
solo hacen falta 13. Una ganancia importante que se mantiene con
pequeñas variantes en las costas de medición inferiores (80, 100 y 120 km/h), siempre sobre un trayecto de 100 kilómetros.

La agresividad frontal se acentuó con el diseño de los faros internos y la nueva parrilla del mismo color que el auto. También se advierte uno de sus aspectos más criticables: su escaso despeje al suelo. ¡miren para abajo, caramba...!
Quizás por todas esas razones -producto de la incorporación de la nueva caja- sea que la SP5 que "nos toco en suerte" desarrolle una velocidad máxima sensiblemente inferior a la de la cupe GT/SP de 1980 (hay unos diez kilómetros por hora en favor de esta). También los valores de aceleración son inferiores (de 0 a 100 Km/h, la primera versión tarda 10s54, mientras que la SP5 10s84); sin embargo tanto los 165 Km/h en el primer caso como esas tres décimas más en aceleración no hacen a la cuestión de fondo, ya que las ventajas obtenidas en materia de confort, durabilidad del motor y consumo son realmente contundentes. Claro que para aquel amante consuetudinario del auto deportivo (y la SP-5 pretende serlo...) estas cifras le harán fruncir el ceño, pero la tendencia manda, éste es el momento de pensar en la economía, y el auto actual, como diseño integral, ha entrado en la era del confort.
Algunos cambios
En relación a la coupe GT/SP no presenta grandes cambios a nivel mecánico salvo la incorporación de la caja de cinco marchas. Todo apunta al aspecto estético y el confort de marcha. Sin embargo hay un detalle que rozando esto ultimo se presenta como novedad desde el punto de vista técnico: la dirección hidráulica.
Realmente suave, increíblemente cómoda para circular en ciudad (se puede girar en cualquier esquina calzando un dedo dentro de los rayos del volante y con presión mínima), especialmente a la hora de estacionar un aparato que, como la coupé, tiene sus dimensiones. Además, en ruta, la dirección no deja de "sentirse" como suele ocurrir con otros sistemas similares. O sea, usted viene a 140 o 150 Km/h, mueve apenas el volante y percibe como el auto reacciona, dando la sensación de que es muy directa y con excelente sensibilidad (rogamos no abundar en esta prueba o hacerlo tomando serios recaudos).
A
diferencia de otras, transmite lo suficiente como para que uno no
sienta que va al comando de un auto "sin gobierno". Un
punto más en favor del confort.
También
apunta a esto una suspensión más dura y las nuevas radiales S-211
de Firestone, lo que hacen que la SP-5 doble razonablemente bien en
curvas amplias y a elevada velocidad. No es necesario corregir su
trayectoria, "no flota" y se la nota bien plantada en el
tramo. Siguen los inconvenientes en el tren trasero a la hora de
acelerar en terreno irregular; el característico zapateo de todas
las Taunus se manifiesta una vez más. Pero suponemos que este
problema que viene de origen requería un tratamiento mas radical, difícil
de encarar por cualquier empresa terminal, apegada a la estandarización
de cada componente.
Lo
cierto es que la SP-5 "va como un tren" en lo
derecho, aunque con una marcada tendencia a "hacer patito"
cuando la topografía del camino se degrada.

A
diferencia de la GT/SP, el volante es de agradable diseño,
correctas dimensiones y buen "feeling", integrándose al
diseño del tablero y los distintos mandos. No han sido removido de
lugar los instrumentos que ocupan la pequeña consola central.
Entendemos que hay pocos lugares donde podrían ser alojados integrándose
al diseño general, pero en Ford deben entender
también que no es posible que el reloj de presión de aceite quede
oculto por una perilla de cambios cuando esta en tercera velocidad o
en quinta, y que sea necesario sacar el brazo derecho del volante
para constatar su funcionamiento.
En
general, los mandos son accesibles y de funcionamiento correcto, destacándose
la efectividad del lavaparabrisas y el área que cubren
las escobillas limpiaparabrisas, afectados a una superficie muy
amplia y con gran curvatura.
Considerando
las características de esta coupé fastback, era lógico suponer que
la visibilidad hacia atrás estuviera demasiado comprometida; sin
embargo, esto se salva eficazmente con los espejos retrovisores
exteriores de agradable diseño y excelente campo visual (prácticamente el conductor se "olvida" del espejo
interior).

Un alto en las pruebas efectuadas en Solis (a la altura del kilómetro 100 de la Ruta 8). La unidad cedida por Ford fue testeada por más de 18.000 Km sin presentar anomalías de consideración
Excelente
ubicación y diseño del reloj digital, así como muy completo en
cuanto a las funciones que brinda (hora, fecha, cronometro,
segundero, etc.).
También
la radio (AM/FM/Pasacassette), con antena eléctrica, funciona
impecablemente y a esto se le debe agregar una disposición de
cuatro parlantes (dos atrás y dos adelante) que hacen del
habitáculo una confortable "sala de música".
Las butacas delanteras son cómodas y el espacio del sector, más amplio, resintiéndose la zona trasera por las características que brinda el diseño fastback.
La posición de manejo es bastante descansada, los viajes largos (800 o más kilómetros de un tiron ...) no afectan al conductor, pero lo que también contribuye a esto es un habitáculo muy silencioso (quizás el que más entre los autos de fabricación nacional) que permite disfrutar de lo que se encare, sea escuchar la radio, conversar o, simplemente gozar del silencio.
El
sistema de apertura de las ventanillas traseras sigue siendo
complicado a través de comandos con marcados ángulos rectos y un
brazo de palanca poco cómodo para su accionamiento. Completos los
cinturones de seguridad delanteros (combinados e inerciales) que no
molestan para nada y permiten buena libertad de movimientos, una
indudable ventaja respecto a la variante anterior de la coupé.
Más
performance y el aspecto exterior
Creemos
que la operación de arranque en la temporada invernal (parte de la
cual la pasamos en la coupé SP-5) es perfecta. En el primer
intento, el motor 2.3 de 132 HP arrancaba clavándose la aguja del
cuentavueltas cerca de las 2.000 rpm. Todo gracias a un cebador
automático muy eficaz que deja de actuar ni bien la unidad toma
temperatura. Ello nos permitió cometer algún que otro exceso,
saliendo apenas arrancaba el motor sin tironeos ni
"agachadas".
Los
frenos resultaron muy efectivos y aún siendo exigidos se
comportaron correctamente sin quebrar la línea de marcha, ni con
bloqueos espectaculares.
Volviendo
al motor, la unidad luce robusta sin complicaciones, pero al cruzar
zonas de agua acumulada tiende a mojarse con facilidad. Ello hace
que sea necesario un trato algo vigoroso para eliminar el problema
una vez pasado el lugar. La ubicación del distribuidor coincide con
la "descarga" de agua de la rueda delantera..., por lo
cual, al menos, haría falta una protección para aquel.

Volante anatómico y con buen "grip", una de las tantas mejoras que trae la SP-5
Llama
la atención la ausencia de un ventilador desacoplable, elemento que
no puede faltar en todo auto moderno.
Entrando
directamente en el terreno estético exterior, creemos que la SP-5
esta más lograda que las versiones precedentes y no solo por la
nueva línea general. Principalmente a través de una nueva parrilla
que incorpora dos faros halógenos, y de llantas de aleación de
correcto diseño. Sigue sin agradarnos la decoración y los filetes
de contact pegados, aunque esta está más integrada e identificada
con el styling de la coupé. Suponemos que en el caso de la Taunus,
para sus usuarios siempre serán necesarias identificaciones de este
tipo.
Respecto
de la parrilla (del mismo color que el auto) le confiere una
agresividad acorde con lo que se pretende, y en relación con los
faros suplementarios, no desentonan con el resto, brindando además
un poder lumínico excelente.
En
el terreno de las conclusiones ...
Creemos
que todavía hay detalles que pulir y que parecen crónicos de este
diseño. Por ejemplo, su poca adaptación a terrenos accidentados
(tierra, ripio, etc.) a raíz de su escaso despeje del suelo, problema que se manifiesta incluso en cunetas no muy profundas de cualquier calle, las complicaciones del tren trasero, y otros menores. Sin embargo, si a la versión anterior se busco potenciarla criteriosamente, en este caso se apuntó al confort y la economía con similares inquietudes. Lamentamos que nuestra unidad no haya estado equipada con aire acondicionado (opcional) y por lo tanto no podamos juzgar su funcionamiento. Realmente, nos habría gustado contar con ese elemento de confort -cada vezmás
en boga- especialmente cuando circulamos en jornadas tórridas y por
"esos caminos de Dios ...".
Hay
algo menos de performance en varios rubros; sin embargo, las
ventajas que se buscaron sacrificando aquello, se lograron
satisfactoriamente.
Asi
que si usted está dispuesto a encarar esta "nueva era"
que propone Ford e integra el sector de los admiradores de la coupé
Taunus, no lo dude. Usted es potencial usuario de una SP-5.
La importancia de sentirse cómodo
Al sentarme por primera vez me sentí muy cómodo, rápidamente. Apenas unos toques en el asiento y listo para hacer kilómetros (ya que Delgado, gentilmente, me habia cedido las llaves y los comandos). En un momento, con mi metro 65 pensé que a los 300 km teminaría molido. Pero hice más del doble sin problemas. La posición de manejo es ideal. Los comandos son muy accesibles y llevarla a 150 / 160 km/h resulta muy fácil por la excelente dirección y tenida que tiene en ruta, además de un motor y una caja desde 1era a 4ta que permite "pisarla" en cualquier momento y a cualquier velocidad para sobrepasar a otro. Si a eso le sumamos la escasa filtración de ruidos y la buena radio AM/FM estéreo (con pasa cassettes), todo hace a un confort general muy bueno para viajar, más aún cuando las distancias son prolongadas. Pero, fundamentalmente, rescato el punto esencial para este tipo de recorridos: esta coupé no cansa en la ruta. Uno se baja del auto, en perfecto estado, después de recorrer más de 700 km, por ejemplo, y eso importa mucho. En este aspecto encontré sólo un ítem en contra, que fue sobre rutas desparejas, donde la SP-5 es un "sapito" a velocidad supersónica. Claro, la suspensión es dura para que se mueva menos y doble mejor, pero cualquier rugosidad en el piso uno la siente en el volante, en las manos y en el "asiento", porque va a los saltitos.
Para la tierra no es el auto ideal, el tren trasero "viaja" mucho y zapatea aún más. Además el despeje no alcanza, aunque pensándolo bien, tampoco cabe tener una cupé de estas características para la tierra o el ripio...
En la ciudad, permite maniobras rápidas y ágiles por la dirección asistida y la tranquilidad de contar con buenos frenos. Por tal razón, aun teniendo en cuenta sus dimensiones, no se complica para estacionarla. De manera que el auto en general es "importante", y las prestaciones que ofrece están a la altura de lo que se pretende.
Finalmente, una reflexión: ¿hace falta ponerle como opcional el aire acondicionado en uno de los autos de mayor precio de la línea Ford?. Yo estoy seguro de que no, y lo digo porque ésta no tenía.
Jorge Fernández |
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Características
técnicas
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Motor
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Delantero
longitudinal. Cuatro cilindros en línea. 2.299 cm3 Diámetro 96.0mm Carrera 79.4mm Potencia 100 CV DIN a 5.500 rpm Torque
máximo 199 Nm a 3.500 rpm Relación de compresión 9.0:1
Carburador: 2 Venturis Distribución: 1 árbol de levas a la
cabeza.
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Transmisión
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Tracción
trasera. Embrague monodisco seco. Diámetro del disco 21.59 cm
Caja de 5 velocidades 1era 3.05:1 2da 1.97:1 3era 1.37:1 4ta
1.00:1 5ta 0.82:1 MA 3.66:1 Relación de diferencial 3.31:1
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Dirección
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Tipo
servodirección hidráulica. Relación de desmultiplicación
17.7:1
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Frenos
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De
doble circuito servoasistidos con válvula proporcionadota,
diferencial y retardadora. Delanteros a disco. Traseros a tambor
con cintas autoajustables. Freno de mano de control pulsable.
Funcionamiento sobre ruedas traseras.
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Suspensiones
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Delantera.
Independiente montada en un subconjunto aislado por bujes de goma.
Compuesta de triangulo superior, brazo inferior, barra reactora,
resortes helicoidales, amortiguadores telescópicos hidráulicos de
doble acción y barra estabilizadora. Topes de goma.
Trasera.
Montada sobre bujes de goma. Cuatro barras reactoras, resortes
helicoidales y amortiguadores hidráulicos de doble acción y barra
estabilizadora. Topes de goma.
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Refrigeración
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Por agua mediante radiador.
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Lubricación
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Tipo
forzada con filtro de malla en el carter.
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| Sistema eléctrico |
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Batería
12V 55 Amp/h Alternador 60 Amp
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| Dimensiones |
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Largo
4.400 mm Ancho 1.700 mm Alto 1.350 mm Trocha delantera 1.420 mm Trocha
trasera 1.420 mm
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| Capacidades |
| Tanque de
combustible de 54 litros Carter de motor 3.5 Lts (sin filtro) 4.5 Lts
(Con filtro). Eje trasero 1.1 Lt Sistema de enfriamiento 7.8 Lts |