|
|
Fiat
Duna S y Fiat Duna SD - 1989
"Los
miserables"
Revista
Parabrisas Nro 129. Febrero de 1989
|

Mas
allá de sus virtudes de habitabilidad, capacidad de baúl, coeficiente
aerodinámico y otras, tanto el Fiat Duna S (naftero) como el SD
(Diesel), manifestaron su falta de voracidad a la hora del consumo de
combustible.
Una
doble evaluación de los Duna de equipamiento básico.
IMPORTANTE
El
puntaje en el renglón superior corresponde al Fiat Duna S y en el
inferior al SD
|
1-
Estética exterior
|
3.5
|
|
|
3.5
|
Como en el caso del Duna SCV, la
estética de un auto es cuestión de cada uno, pero la línea
de ambas versiones por no ofrecer grandes diferencias (a
excepción del rodado, cubreruedas, etc.) con el modelo 1.500
cm3 merece un puntaje similar. Es más que aceptable aunque su
cuarto trasero lleve a distintas opiniones.
De generosas dimensiones, como
para que cuatro pasajeros no tengan problemas de ningún tipo.
|
|
El interior es funcional, aunque en estos casos de menor
equipamiento, los tapizados se combinan con cuerina, los
apoyabrazos de puertas son de otro diseño y carece de
bolsillos en los respaldos y portamapas en las puertas
anteriores. El cenicero es similar al del SCV
y se desliza por el borde de la gran bandeja.
Excelente habitabilidad en los
asientos posteriores. Aunque el conductor lleve su butaca al
fondo de la guía, quien se ubique a sus espaldas tendrá
lugar suficiente para las piernas.
|
3 -
Puesto de comando e instrumental
|
3
|
|
|
3.5
|
Aqui hay que
diferenciar entre el S y el SD. En el primer caso, se nota la
falta de cuentavueltas, instrumento con aguja de temperatura
de agua y luz de cebador que no esta conectada. O sea que la
información que le llega al conductor es básica, dejando los
problemas de temperatura y presión a cargo de luces testigo.
En cambio,
el SD posee en la parte inferior del panel, tres instrumentos
de aguja que indican nivel de combustible, temperatura de agua
y presión de aceite, lo que brinda un panorama más completo
y adecuado respecto a la versión naftera.
La posición
de manejo en ambos casos es correcta, aunque como sostuvimos
siempre, preferimos la regulación del respaldo por medio del
dial en lugar de brazo con cremallera. Los dos disponen de
reglaje de altura y distancia de asientos por medio de sistema
basculante, lo que no es normal en autos de este nivel de
equipamiento.
Los
comandos, una vez que el usuario se habitúa, son prácticos, están
muy a mano y el brazo de luz de giro y bocina tienen el largo
correcto.
Por lo
expuesto, el SD merece medio punto mas que el S.
|
|
|
Vale para
ambos. Inmejorable hacia adelante y los costados, algo
limitada a la posterior por la altura del baúl que debido a
su gran capacidad hace que la visibilidad no sea tan eficiente
como en el caso de su pariente cercano, el Fiat Uno.
El espejo
retrovisor interior podría ser de mayor tamaño y el exterior
es de regulación manual (sin comando interno), solo del lado
del conductor. Se
nota la falta del derecho para aquellos que se acostumbraron a
manejar con tres espejos.
|
|
Buen
confort de marcha para los dos, aunque el S se mostró un
poco mas "saltarín".
|
La
superficie de barrido del limpiaparabrisas de brazo único es
muy buena y hasta con lluvias torrenciales en la velocidad
superior trabaja adecuadamente.
|
5
- Aireación - Calefacción
|
3
|
|
|
3
|
Ambos
carecen de aire acondicionado. La ventilación es aceptable y en
las dos unidades se podía dosificar la salida de aire sin
problemas (en el caso del SCV notamos algunas irregularidades).
La falta de canaletas externas de desagote hace que al abrir
unos centímetros la ventanilla no se formen remolinos a
molestos "silbidos" de aire.
Típicos
Fiat. Sin embargo, para aquellos que recuerdan a los
"128" de la década del 70, estos Duna salen airosos
de las comparaciones. Son más robustos, copian con mayor
eficacia pero tienen tendencia a ser "duritos", una característica
que gusta a algunos porque redunda en una mejor tenida en curva
y a otros no.
|
6
- Confort de marcha
|
3
|
|
|
3.5
|
El
S se mostró más "saltarín"
transitando por calles de empedrado desparejo
con una sola persona a bordo sin equipaje. El
SD,en cambio, posiblemente debido al mayor
peso que soporta el tren delantero, manifiesta
menos vibraciones y un mejor copiado de las
irregularidades ciudadanas. Su comportamiento
por esta misma razón de kilos extra, es mas
subvirante que el S.
Ninguno
de los dos transmite vibraciones desagradables
a la dirección o comando de caja.
Considerando
que el usuario de más importancia al confort
de marcha en ciudad, el SD merece medio punto
más.
|
7 -
Maniobrabilidad - Dirección
|
3.5
|
|
|
3.5
|
Por
el mayor peso en el tren anterior, la dirección del SD es algo
más trabajosa en maniobras de estacionamiento. El volante de
ambos tiene un "grip" muy delgado, preferimos el del
SCV.
El
radio de giro no es sorprendente pero esta dentro de lo que se
espera en un vehículo de este tamaño. La respuesta es rápida
y segura.
|
8 -
Equipamiento y Accesorios
|
2.5
|
|
|
3
|
Al
evaluar este rubro, debe hacerse la salvedad de que estamos ante
dos versiones básicas. Para los que desean un mayor nivel de
equipamiento y accesorios existe el SC (full de 1.300 cm3 o el
SCV de 1.500 cm3). El que no tiene opción es el que se decide
por un SD ya que el Duna con motor Diesel se ofrece solo en esta
versión.
Ambos
poseen cinturones de seguridad tipo bandolera combinada pero no
disponen de sistema inercial. Los de atrás son de cintura. El S
no cuenta con luneta térmica como su hermano el SD y la pintura
bicapa es opcional. Las otras variantes prácticamente no
existen. Los receptores de radio no tienen pasacassette (AM-FM y
dos parlantes en puertas delanteras).
Aquí las
historias son distintas. Como corresponde, empecemos por el S
con motor de 1.300 cm3 a nafta. Un motor probado, mejorado y
experimentado a través del tiempo. De funcionamiento sin
altibajos y buena potencia para su cilindrada. Es silencioso,
no mostró consumos de lubricante ni irregularidades de puesta
a punto o carburación.
A excepción
del momento de arranque en frío, donde se manifiesta el
típico e inevitable "taca - taca" de los
gasoleros, el propulsor del SD es bastante silencioso.
Quizás, es más adecuado para montarlo sobre un Spazio que
sobre un Duna ya que este, al pertenecer a un segmento
superior, podría disponer de uno más potente. Pero no menos
cierto, es que el comprador de un Diesel de esta franja, no
busca ni espera performance.
151 Km/h de velocidad
máxima y poco más de 15 segundos para llegar a los
100 km/h con partida detenida, son valores más que
satisfactorios para un motor de 1.300 cm3 y 60 CV (DIN).
Obviamente en esto cumple una función de vital importancia el
Cx (0.34) del Duna ya que logra una velocidad 9 km/h superior
a la del Spazio TR con igual propulsor.
Analizar las prestaciones del SD
se hace más complicado. Por un lado dispone de una velocidad
final aceptable para un motor 1.3 litros 42 CV (DIN). Además
-al igual que el Duna S- llega al tope en quinta marcha y no
en cuarta como le sucede al Spazio Diesel que logró 129.5 km/h
en cuarta y poco más de 123 km/h en quinta. Por eso los 133.4
km/h del SD son suficientes para el nivel promedio del
comprador de este modelo.
Por el lado de la aceleración
(relaciones de caja y puente similares al Spazio) 26.20
segundos para llegar a 100 km/h es un valor algo elevado
pero no tanto si lo comparamos con otros Diesel de mayor
cilindrada. Es cuestión de acostumbrarse a procesos de
aceleración menos briosos.
Sin problemas en el S y con una
tercera algo arisca en el pase "rápido" de II a III
del SD, pero ello se debe a una cuestión meramente
circunstancial.
El Duna S posee un puente más
largo (17/64) que el SD (13/53) lo que no va en detrimento de
su reacción al momento de acelerar.
La transmisión de potencia al
piso es eficiente, y no se manifestaron problemas de cambios
que "saltan" de su casillero en caminos malos. El
embrague no presentó problemas ni síntomas de fatiga.
|
|
Pedal
al estilo Fiat. Algo esponjoso pero sin perder
eficiencia. En este caso, también es
cuestión de acostumbrarse. No pierde la
línea ni se modifica el recorrido del pedal
ante exigencias permanentes. En el SD, el
desplazamiento de peso al momento de solicitar
al sistema, hace que los discos delanteros
trabajen mas que en el S. Para el
experimentado en conducción de automóviles
Diesel, esta sobrecarga que se puede producir
en los discos del
|
|
|
SD
se ve compensada por el gran poder frenante
del motor al "bajar cambios", lo que
redunda en una menor utilización de los
frenos.
Equilibrada
en ambas unidades. Copia bien y trabaja
adecuadamente en cualquier terreno. El tren
delantero es robusto y el trasero acompaña
armoniosamente al de tracción.
En
las pruebas de aceleración con partida
detenida no se notaron tendencia al
"zapateo" en el preciso instante de
aplicar la potencia de las ruedas motrices al
piso, algo que suele suceder en los autos de
tracción delantera.
Si hay en la industria automotriz
local, motores de bajo consumo, la mayoría de ellos
pertenecen a Fiat. Tanto el S naftero como el SD Diesel,
arrojaron valores realmente bajos y que entusiasman a
cualquiera.
Vayamos al S naftero. A 100 km/h
(en quinta) necesita solo 6.16 litros para un centenar
de kilómetros, a 120 km/h menos de 8 y a 140 km/h menos de 9.
Esto significa que a 100 km/h se logra una autonomía de casi
900 kilómetros.
El SD, por razones inherentes a
los motores Diesel, es mucho más "miserable" que el
de combustión a nafta. A 80 km/h en sobremarcha, es capaz de
recorrer 1.182 kilómetros con los 55 litros del tanque
lo que equivale a un consumo de 4.65 litros/100 km. Y a
120 km/h (buena velocidad de crucero para un Diesel) consume 7.16
litros con una autonomía de 768 kilómetros.
En ciudad, el S obtuvo valores de 8.02
litros/100 km pero el Diesel batió todos los records
existentes: 5.23 litros lo que le otorga una autonomía de
1.051 kilómetros, algo así como un mes con un tanque ...
|
15
- Tenida en ruta
|
3.5
|
|
|
3.5
|
Buena en todo sentido. Algo
sensible a fuertes vientos laterales pero de correcta
estabilidad direccional y en curva. Lo mismo bajo
lluvia, donde ambos neumáticos (Pirelli Cinturato y Fate AR
28) no mostraron falencias. Mejoraría con llantas mas
desplazadas como en el caso del SCV. Mas que aceptable.
Podrían ser
mas intensas las altas. Las de marcha atrás son adecuadas y
las de posición, viraje y "stop" sumamente
visibles.
El acceso a las partes mecánicas,
debido al menor tamaño del motor y a la falta de accesorios,
es mejor que en el SCV. Entrar y salir del auto por cualquiera
de las cuatro puertas no trae inconvenientes considerando el
tamaño del vehículo y el segmento al que pertenece. No hay
mejor en lo suyo.
|
18
- Terminación y estanqueidad
|
3.5
|
|
|
3.5
|
Algunos
materiales utilizados (caso de tapizados, contrapuertas, etc.)
son de menor calidad que en el "top" de los Duna, pero
estamos ante dos versiones económicas en lo referente a
equipamiento. Y esos australes que el comprador se ahorra se
deben notar, indefectiblemente, en algunos detalles.
La
estanqueidad es muy buena. Ni agua ni tierra en el habitáculo
ni baúl.
Poco se puede decir de nuevo. Todo
fue dicho en su momento. La gente se sigue asombrando de su
capacidad. Inmejorable dentro de su franja.
Aquí es donde las diferencias son
más notables. Coherente el precio del Duna S de acuerdo al de
sus rivales directos. No así el del SD que cuesta
aproximadamente un 25% más con similar equipamiento.
Cada uno sabe lo que le conviene.
Para compensar esa diferencia de precio inicial, hay que andar
muchos, muchos kilómetros.
|
NOTA
PARA FORISTAS, WEBMASTERS, ETC.
Si
te ha gustado este test y vas a usarlo en un foro, sitio web o
cualquier otra publicación, por favor no olvides mencionar que lo
obtuviste de Test del Ayer además de incluir un link a este sitio.
Muchas
gracias. |
|